Recomendaciones y mantenimiento preventivo de los vehículos antes de viajar

Prestar atención al mantenimiento de su vehículo cuando planea salir de viaje es una práctica que puede evitarle disgustos y contratiempos e, incluso, salvarle la vida. Descubra acá cuáles son los cinco elementos clave que debe revisar y poner a punto en su automóvil, antes de emprender la marcha.


Cuando salimos de viaje, son muchos los preparativos que hay que hacer: el itinerario, el hospedaje, las maletas… todo es importante y necesario. E igual de importante y necesario es no dejar por fuera la puesta a punto del carro en el que vamos a viajar. Efectuar una revisión de 5 puntos clave y efectuar un mantenimiento preventivo puede ahorrarle muchos dolores de cabeza ocasionados por averías. De hecho, puede evitar que ocurran accidentes que pongan en riesgo su vida y la de otros.


El mejor momento para hacer esto es con, al menos, una semana de anticipación, así hay tiempo para solucionar fallas y hacer reparaciones. Si la revisión técnico-mecánica se hizo recientemente, no debiera haber ningún asunto que solucionar; en cualquier caso, las comprobaciones que recomendamos hacer en este artículo son de aplicación general y siempre deberían efectuarse antes de emprender un viaje largo con el vehículo.

Estos son los 5 elementos clave que usted debe comprobar antes de viajar:



1. Frenos

Tanto por su seguridad como por la de terceros, antes de coger carretera verifique que el sistema de frenos del vehículo esté funcionando en óptimas condiciones. Sin duda es una de las comprobaciones más importantes a realizar cuando se disponga a viajar.

Fíjese que el nivel del líquido para frenos esté dentro de los niveles normales, según lo que indique el medidor del contenedor. Si observa que el nivel está cercano al límite inferior o, incluso, por debajo de este, no agregue lo que falta para completar: que haya poco líquido para frenos en el contenedor puede indicar que las pastillas ya están desgastadas o, peor aún, que hay una fuga en el sistema. Lleve el carro donde un experto, así podrá hacer los arreglos necesarios a tiempo.


2. Luces

Como sucede con los frenos, las luces son otro elemento fundamental de la seguridad vial. Verificar el funcionamiento de las luces es una comprobación fácil de hacer en casa que, en general, no requiere el uso de aparatos especiales.

Revise el estado de las luces altas, medias y bajas en el frente del vehículo. También el funcionamiento de las luces de cruce y de emergencia al frente, atrás y en los laterales. No olvide comprobar que funcionan las luces de reversa, así como las de freno.

Las luces interiores y las de la maletera no son estrictamente necesarias, desde el punto de vista de la seguridad vial, pero ya que estamos en esto, no está de más ponerlas a punto también en esta oportunidad.

Si nota que no prende alguna de las luces, puede que haya algún bombillo quemado; pero si los faros o luces no se encienden a pesar de que los bombillos parecen estar en buen estado, pudiera tratarse de algún fusible dañado. Siempre que reemplace un fusible debe colocar otro que sea del mismo tipo y voltaje.

Si el fusible o los bombillos se vuelven a quemar enseguida o si no logró encender una o varias luces a pesar de no estar los bombillos ni los fusibles quemados, lleve el carro a un servicio técnico especializado: se trata de un problema eléctrico mayor que debe ser atendido por un profesional.


3. Aceite del motor

Si la fecha del viaje coincide más o menos con el próximo cambio de aceite que tenga previsto, lo más conveniente es que lo haga antes de viajar. El líquido recién vertido tiene una mayor viscosidad y carece de impurezas, lo que permite que el vehículo funcione más eficientemente, se caliente menos y tenga un mejor rendimiento.

Es importante comprobar que el filtro quede bien colocado, que el aceite sea el indicado por el fabricante del vehículo, que se use la cantidad suficiente y que no haya fugas después del cambio. En especial, compruebe que el tapón esté lo suficientemente apretado y que la tapa del depósito esté asegurada en su lugar.

Revise el lugar donde parquea el vehículo, un día después del cambio de aceite, para asegurarse de que no haya derrames ni goteos.


4. Sistema de enfriamiento del motor

Además del aceite lubricante, hay que verificar el estado de otros componentes que evitan el sobrecalentamiento del motor. Se debe comprobar el nivel del líquido refrigerante observando el depósito, para asegurarnos de que está entre el mínimo y el máximo señalado.

Si el líquido está por debajo del nivel mínimo, agregue la mezcla de refrigerante según lo recomendado por el fabricante y hasta alcanzar el nivel óptimo. No recomendamos emplear agua corriente en el sistema de enfriamiento, pues las sales y sedimentos pueden perjudicarlo; en su lugar, emplee agua destilada.


5. Llantas

Es muy importante que compruebe tanto el estado de las llantas como la alineación y balanceo del vehículo antes de hacer un viaje largo por carretera.

Aun cuando las llantas sean de reciente adquisición, asegúrese de que no tengan cortes, deformaciones, perforaciones ni desgaste irregular. Si el desgaste de la banda de rodamiento de las llantas es importante, necesita colocar neumáticos nuevos.

Recomendamos que la revisión de las llantas, así como la alineación y balanceo del vehículo sean hechos en un establecimiento calificado. Recuerde que el mantenimiento regular de las llantas permite conservarlas en buen estado por mucho tiempo.

Asegúrese de que las llantas estén infladas a la presión que indica el fabricante y no olvide verificar que la llanta de repuesto esté también en óptimas condiciones, chequee que cuenta con el gato para levantar el carro, la llave para manipular las tuercas y el triángulo de seguridad, por si deber hacer un cambio de emergencia durante el trayecto.


Otros puntos que conviene chequear

Hay otros elementos que es conveniente revisar antes de viajar, como el funcionamiento del limpiaparabrisas: rellene el depósito con agua limpia y algo de detergente líquido, y cambie las varillas si ya están resecas y deterioradas. Asegúrese de que el pito del carro funcione correctamente, pues es un elemento de seguridad que puede ser muy útil en carretera. Verifique el nivel del líquido de la dirección y pida que le hagan mantenimiento al aire acondicionado.

El mantenimiento preventivo de nuestros vehículos es una rutina que bien vale la pena seguir. Con ella cuidamos no solo nuestra inversión, sino que protegemos lo más importante: la vida.

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